miércoles, 17 de febrero de 2016

Disciplina no es castigo

Pues no, disciplina no es castigo. En muchas ocasiones, cuando pregunto a los padres sobre la forma de aplicar o enseñar disciplina a sus hijos me responden de forma muy variada pero prácticamente todos me explican de qué forma castigan a sus hijos: “Yo lo castigo sin…”, “Yo lo dejo sin…”, “Yo lo castigo a…”. Y esto es un error porque confundimos disciplina con castigo y no tienen nada que ver…

Si buscamos el significado de la palabra disciplina veremos que consiste en:

·      Guiar.
·      Estimular.
·      Construir autoestima.
·      Corregir el mal comportamiento.


En definitiva, podemos afirmar que disciplina es todo aquello que hacemos para ayudar a nuestros hijos a ser mejores. El castigo, por el contrario, se centra única y exclusivamente en el mal comportamiento. El objetivo fundamental de la disciplina es enseñar a los niños a hacer las cosas bien; el del castigo es el de enseñarles a no hacer las cosas de manera incorrecta. ¿Ves la diferencia?


Para enseñar disciplina es necesario establecer unos límites, fomentar su autonomía  personal, ofrecerles responsabilidades, enseñarles a resolver problemas y a decidir de manera correcta. Por tanto, para que la disciplina sea efectiva debe tener un sentido y un propósito claro. Además, si queremos que sea efectiva, la disciplina jamás debe ser impuesta. Por el contrario, el castigo nace de la imposición. Como destaca Rosa Jové:

El castigo es un fracaso del educador. Si conseguimos educadores más competentes, los castigos disminuirán.

Mi amiga Silvia Álava también coincide con esta idea:

El castigo no es un recurso imprescindible en la educación infantil. De hecho, la psicología nos ha demostrado que el castigo es efectivo en pocos casos.



Por tanto, los padres podemos aprender técnicas y adquirir pautas y herramientas que nos ayuden a enseñar disciplina a nuestros hijos. Es algo que hacemos desde la Escuela de Padres con talento. Si estás interesado en que pongamos en marcha una EP talento o algún taller sobre el tema en tu centro no dudes en contactar conmigo.

Lo mismo ocurre con la palabra autoridadEn la actualidad hablar de autoridad en educación es bastante complejo ya que la propia palabra ha perdido su esencia y significado debido a que ha sido confundida con “autoritarismo” porque vivimos en una sociedad que antepone los derechos a los deberes. Esto está teniendo grandes consecuencias en el terreno educativo, tanto en el ámbito familiar como en el escolar. En palabras de Augusto Cury “Antiguamente los padres eran autoritarios, hoy lo son los hijos. Antiguamente los maestros eran los héroes de los alumnos; hoy son sus víctimas”.


Hace años, la sola presencia del profesor en el aula era suficiente para inspirar respeto y , por tanto, una cierta autoridad. Pero más que autoridad, se daba un autoritarismo que en muchas ocasiones era desmesurado: una educación basada en el castigo y la represión. En lugar de evolucionar positivamente, en la actualidad hemos pasado al extremo opuesto: “fuera mesas, fuera tarimas, aquí somos todos iguales: profesores y alumnos, somos colegas…” Hemos vivido un tiempo en que algunos profesores han querido ser colegas de sus alumnos en una educación basada en la permisividad y ausencia de normas. Y hemos fracasado.

Como bien destaca Emilio Calatayud “lo que hay que recuperar es el sentido común; los padres somos los padres y los profesores son los profesores, y yo no soy amigo de mis hijos y los profesores no son colegas de sus alumnos”.
Debemos buscar un equilibrio, un término medio ya que hemos pasado del “esto está prohibido o esto es obligatorio” al “prohibido prohibir” y nos estamos encerrando en un callejón sin salida. Vamos a buscar soluciones urgentemente dejando a un lado el autoritarismo y la permisividad aplicando el sentido común y la coherencia educativa por el bien de nuestros hijos, que son el futuro de esta sociedad.

“Establecemos una separación artificial entre los actos y sus consecuencias, o entre los derechos y los deberes”
Nicolás Fernández Guisado


#PARA REFLEXIONAR

Comparto aquí algunas citas que pueden servir para reflexionar sobre el tema planteado. Están extraídas de mi libro "365 propuestas para educar"

  • "Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres" Pitágoras.
  • "Es más acertado contener a los hijos por el honor y la ternura, que por el temor y el castigo" Publio Terencio
  • "El que estando enfadado impone un castigo, no corrige, sino que se venga" Michel E. de Montaigne
  • "El único propósito del castigo es la prevención del mal; nunca impulsará a nadie al bien" Horace Mann


Si te parece interesante lo que escribo y comparto en mi blog puedes leer mis libros donde abordo este y otros muchos temas:

6 comentarios:

  1. Excelente articulo. Muchas gracias por compartirlo

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    1. Muchísimas gracias por tu comentario. Un abrazo enorme!!!

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    1. Muchas gracias a ti por comentar. Un abrazo grande!!!

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  3. considero muy buena esta diferencia para nosotros los padres y docentes, gracias mejoro mis conocimientos,

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    1. Te agradezco mucho tus palabras. Creo que es necesario aclarar esta diferencia por el bien de nuestros hijos y alumnos. Me alegra que te haya servido de ayuda. Un abrazo enorme!!

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