domingo, 10 de enero de 2016

Padres: ¿nos preocupamos o nos ocupamos?

Hace un tiempo escribí un artículo (puedes leerlo aquí) en el que afirmaba que vivimos en una sociedad de padres excesivamente preocupados (hiperpreocupados). Creo que este exceso de preocupación es lógico cuando vivimos en un mundo que nos bombardea mensajes negativos y pesimistas sobre cómo educamos a nuestros hijos. 

Nos encontramos con que muchos "expertos" no dejan de transmitirnos mensajes centrados mayormente en aquello que hacemos mal. Esto nos produce un sentimiento de angustia y ansiedad casi por todo y acabamos por perder la confianza en nosotros mismos a la hora de educar. Debemos tener en cuenta que el 99% de estas preocupaciones que anticipamos acaban por no ocurrir y quedan en nada.


Por este motivo debemos empezar a cambiar esto, mantener la calma y empezar a disfrutar del presente de esta fantástica etapa que están atravesando nuestros hijos... Recuerda las palabras de Leo Buscaglia:

"La preocupación no evita el sufrimiento del mañana,
 sólo debilita la dicha presente"

Cuando algo te preocupe en la educación de tus hijos sigue los siguientes pasos:

1. Pregúntate si está justificada la preocupación.
2. Si está justificada, empieza a tomar medidas y en lugar de preocuparte, ocúpate para darle solución.
3. Si no está justificada, considérala algo inútil y dedícate a cosas más útiles y productivas.

¿Sencillo, no? Tal Ben-Shahar en si interesante libro "Elige la vida que quieres" explica esto a través de una breve y sencilla anécdota que comparto contigo para que te ayude a reflexionar sobre este tema:

El psiquiatra de Stanford Irvin Yalow realizó un estudio sobre los enfermos terminales. Cuando a un paciente le dicen que no hay esperanza, la noticia suele provocar un cambio de perspectiva radical: deja de concentrarse en los pequeños problemas y en las preocupaciones sin importancia y empieza a "trivialidad lo trivial" y a vivir plenamente.

La conclusión de un estudio relacionado es que, por lo general, la felicidad aumenta con la edad. A diferencia de los jóvenes, que suelen consumirse con problemas sin importancia, los mayores son más capaces de superar lo inmediato y reconocer lo realmente importante.

Una de mis preocupaciones domésticas es que mis hijos no coman lo suficiente. Mi abuela, que este año cumple noventa años, siempre dice que cuando mi padre era pequeño también se preocupaba mucho, pero que luego todo fue bien. de hecho, dice que cuando dejó de preocuparse tanto (siguiendo el consejo de su madre), las cosas mejoraron rápidamente. ¡Estoy trabajando en ello!

La vida es muy corta. la pregunta que todos nos tenemos que hacer , jóvenes y mayores, es cuánto vamos a tardar en darnos cuenta. Nos guste o no, el reloj avanza y nuestro tiempo en la tierra es limitado. El mundo está lleno de cosas que vale la pena hacer y contemplar; sería una lástima perder el tiempo y esfuerzo en preocupaciones fútiles.

Para los que son conscientes de que le reloj avanza, éste lo hace para bien: para recordarles lo que realmente importa. ¡Aprovecha al máximo el tiempo que tienes!

Por tanto, relájate, elimina preocupaciones e intenta disfrutar al máximo de la maravillosa tarea que es educar a tus hijos de la mejor manera posible.

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Si te parece interesante lo que escribo y comparto en mi blog puedes leer mis libros donde abordo este y otros muchos temas:

Mil gracias por dedicarme tu tiempo!!! 

Óscar González

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